23 Nov 2014

Diez razones para no donar a las organizaciones humanitarias que regalan animales

Por Fabiola

Durante fin de año, una opción popular para regalar o donar son los programas que envían animales vivos como "regalo" para ayudar a paliar el hamber y la pobreza en países de bajos ingresos. Nuestro propósito es hacer una crítica de estas campañas y alentar las alternativas que son más efectivas y compasivas.

Examinamos las fallas teóricas y prácticas, en general, de los grupos que regalan animales; y en particular de Heifer International, ya que es una de las organizaciones más grandes y reconocidas. En corto, explicamos por qué regalar animales no ayuda necesariamente, y a veces daña, a los receptores; y cómo estos programas pueden inducir a un error en la percepción de los colaboradores o donantes.

Específicamente, las siguientes razones detallan estas preocupaciones...

[Artículo de Dawn Moncrief  "10 Reasons To Say NO To Animal Gifting Hunger Relief Organizations", publicado en la web de Free from Harm. Traducido con el permiso de la autora por Ecosofía].

1) La mayoría de los receptores son intolerantes a la lactosa y resultan dañados con los productos lácteos.

El incremento en la producción de lácteos es frecuentemente promocionado como uno de los grandes éxitos de los programas que regalan animales. Sin embargo, un 75% del mundo es intolerante a la lactosa, y un 90% de las poblaciones de África y Asia (hacia quienes los programas lácteos se dirigen agresivamente) son intolerantes a la lactosa. Así, los programas lácteos tanto de pequeña como gran escala afectan negativamente la salud, bienestar y la productividad de las personas de las poblaciones intolerantes a la lactosa.

Además, la producción de lácteos impacta negativamente a las comunidades locales con consecuencias de efecto dominó que, en última instancia, acarrean desventajas a toda la sociedad.

La intolerancia a la lactosa ocurre cuando no existen suficientes enzimas llamadas lactasa. Por este motivo, la leche cruda es también un problema. El resultado son males digestivos generalizados como dolor de estómago, gases, hinchazón, calambres, diarrea o incluso vómitos. El consumo de leche de otros animales también se asocia con alergias, asma y una serie de trastornos autoinmunes. 

La mayoría de los mamíferos (incluyendo a los humanos) se convierten en intolerantes a la lactosa después del amamantamiento. La leche es un alimento específicamente creada para los infantes, no para los adultos. Además, para los humanos no hay necesidad de consumir la leche de otros animales. Lógicamente, esto hace sentido, pero raras veces se toma en cuenta. Mientras los lácteos son "una" fuente de calorías, los recursos utilizados para producirlos serían mejor utilizados en alternativas que provean de calorías, proteínas y calcio de mayor y mejor calidad.

Mientras que los programas que regalan animales se enfocan en la agricultura de pequeña escala, tienen consecuencias de gran escala, que allanan el camino a la granja industrial, y al incremento exponencial del consumo de carne, lácteos y huevos, en los países "beneficiarios" y aún más allá.

Por ejemplo, Heifer International es considerada responsable del despegue de la industria láctea en Japón después de la Segunda Guerra Mundial. Heifer International se jacta de que sus proyectos producen 3,6 millones de galones de leche durante un año en Uganda, y de haber desarrollado un programa nacional lácteo en Tanzania. Estos programas masivos fueron desarrollados a pesar del hecho de que el 90% de la población de Asia y África son intolerantes a la lactosa.

2) Más animales en granjas no equivale a menos hambre

Los sesgos a favor de la carne provocan que a menudo se pasan por alto los cultivos sostenibles de plantas que dan mejor nutrición y mejores ingresos. El Teff, por ejemplo, es uno de los granos más antiguos de Etiopía. Es tolerante a las sequías y al calor, y al mismo tiempo una buena fuente de proteínas y calcio.

En Food Choice and Sustainability (2013), Dr. Richard Oppenlander escribió: "En Etiopía, más de un 40% de la población se considera hambrienta o en inanición, sin embargo el país tiene 50 millones de animales (uno de los rebaños más grandes del mundo), así como casi 50 millones de cabras y ovejas, y 35 millones de pollos, innecesariamente consumiendo alimentos, tierra y agua... El ganado de pastoreo, pobremente manejado, ha causado un severo sobrepastoreo, deforestación y la subsecuente erosión y eventual desertificación. Muchos de sus recursos se han enfocado en ese ganado.

En vez de utilizar sus alimentos, agua, suelo y las grandes cantidades de tierra y energía en criar ganado, Etiopía, por ejemplo, podría haber sembrado teff, un grano antiguo y muy nutritivo que crece en ese país durante los últimos 20.000 a 30.000 años. El teff contiene alta cantidad de proteínas, con un excelente perfil de aminoácidos, es alto en fibra y calcio (1 taza de teff contiene más calcio que una taza de leche), y es una fuente rica de boro, cobre, fósforo, zinc y hierro. 

Setenta por ciento de todo el ganado de Etiopía se cría pastando en las tierras altas del país, donde se producen menos de 100 libras de carne y unos pocos galones de leche por acre de tierra usada. Investigadores han encontrado que el teff puede ser cultivado en las mismas áreas por los mismos campesinos al rendimiento de 2.000-3.000 libras por acre, utilizando técnicas de crecimiento más sostenibles y sin irrigación de agua -se ha demostrado que el teff crece bien en zonas de escasez de agua y es resistente a las plagas."

3) Más animales en granjas equivale a más bocas que alimentar

Muchos receptores de los programas que regalan animales luchan para proveer de los cuidados más básicos a los animales que reciben.

Los animales no producen carne o leche mágicamente o simplemente "viven de la tierra" con el pastoreo. Los animales necesitan agua y comida en áreas donde estos recursos son escasos.

Teniendo otra boca que alimentar puede aumentar considerablemente la carga de una familia, y los animales sufren frecuentemente por descuido, malnutrición, deshidratación, falta de cuidados veterinarios, y falta de cobijo en temperaturas extremas.

4) Los animales de granja "no viven de la tierra" 

Aunque sea tentador de creer, los animales de granja no viven "de la tierra" consumiendo sólo pasto y residuos que no compiten con el consumo humano. En respuesta a esta crítica, los que promueven la agricultura animal en regiones ya tocadas por la desertificación y la sequía es irresponsable, Heifer International y otras organizaciones tienen requerimientos de "pastoreo-cero". Desafortunadamente, el pastoreo cero significa el confinamiento de los animales que debe contar con que se les provea de alimento y agua. Esta comida y agua van en directa competencia con el consumo humano.

El pastoreo cero no sólo es malo para los animales que están confinados, sino que también es malo para las personas (muchas veces malo para los niños) que deben usar su tiempo, trabajo y recursos para traer comida y agua a los animales.

5) Los animales de granja usan una gran cantidad de agua 

La crianza de animales para comida requiere del uso de más de 10 veces el agua que requieren los cultivos para el consumo humano. 

Aún así, organizaciones como Heifer International promueven la cría de animales con un inherente alto consumo de agua, aún en áreas que se han identificado como escasas de agua. Esto significa que los ya limitados suministros de agua se desvían a los animales para su hidratación, sanitización y el cultivo del forraje que los alimentará. Estos usos del agua están en directa competencia con las necesidades locales de agua potable, así como con el suministro de agua disponible para los cultivos que van directamente a consumo humano.

Adicionalmente, en muchas comunidades secas, el agua está disponible sólo en un pozo o depósito comunal, en cuyo caso hidratar a los animales es un proceso de labor intensiva para adultos y niños que deben viajar a pie y sólo pueden llevar lo que cada uno pueda.

Iniciativas como proyectos de micro-irrigación (o riego por goteo) para los cultivos son mucho más sostenibles y ecológicamente adecuados, y han ayudado a potenciar un modo de vida alternativos a la ganadería a muchos pastores y granjeros de subsistencia.

A través de la micro-irrigación, los cultivos pueden crecer durante el año, cosechando agua de lluvia y redistribuyéndola, y suministrando a las familias con fuentes de alimento así como de rendimientos por el excedente de la cosecha.

Las familias que han perdido sus animales durante una sequía ahora están cultivando, experimentando la seguridad alimentaria, mejor nutrición, acceso a la salud y educación como resultado de un ingreso estable.

6) Los expertos desaprueban la donación de animales 

El World Land Trust llama a los programas que regalan animales "una locura... ambientalmente irracionales y económicamente desastrosos..." Concluyen que "ahora que las graves consecuencias de introducir grandes números de cabras y otros animales domésticos en ambientes frágiles y áridos está bien documentado, WLT considera groseramente irresponsable... continuar con estos esquemas... como un medio para recaudar dinero rápido para las organizaciones durante la Navidad."

Como reporta OpEd New, Sean O'Neill del Times of London explica que las organizaciones que regalan animales "cortejan al consumidor ético con fotos de lindas cabras usando gorros navideños y prometiendo ayudar a los pobres de los países en desarrollo."

Pero organizaciones como WLT y Animal Aid consideran que "es una locura enviar cabras, vacas y pollos a zonas donde aumentarán los problemas de la sequía y la desertificación."

La antigua ministra india para el bienestar social y la protección animal, Maneka Gandhi explica que cuando a las cabras se les permite o se les obliga a pastar: "cada cabra come todo el pasto y los arbustos de dos hectáreas de tierra al año. Una cabra destruye la fertilidad de la tierra y [el valor de] cualquier leche o estiércol puede dar muy poco en comparación con los estragos que produce dejarlas sueltas... dentro de dos años, la genet que tiene las cabras son aún más pobres. Hay peleas en el pueblo por el pastoreo comunitario, los niños son sacados de las escuelas para pastorear a las cabras, el agua se hace más escasa... Dos cabras pueden reducir la cantidad de tierra disponible para la gente local y resultar en pueblos que se transforman en desiertos, mientras que una vaca beberá hasta 90 litros de agua cada día."

El artículo de OpEd News continúa:

"Algunos economistas de la agricultura comienzan señalando las fallas de la estrategia durante los años 70, notablemente que muchos de los receptores de animales regalados fueron incapaces de alimentarlos hasta su madurez, y mucho menos capaces fueron de alimentar y criar a sus hijos." 

"Más tarde los ambientalistas abrieron la pregunta sobre la conveniencia de introducir ganado no nativo en hábitats frecuentemente frágiles, donde los animales con apetitos más grandes o diferenets de las cepas indígenas pudieron sobrecargar la vegetación o simplemente morir de hambre."

7) Los programas que regalan animales engañan al público 

Heifer International y otras organizaciones similares gastan exorbitantes cantidades de dinero en catálogos brillantes y coloridos donde muestran hermosos niños abrazando y besando animales sanos y felices. De estos catálogos, los donantes bien intencionados escogen qué animal les gustaría enviar como su regalo o donación. Pero en realidad, las donaciones pueden no ir hacia la compra del animal seleccionado. Citando de la web de Heifer International, "el dinero de cualquier financiamiento anmal puede ser usado donde se necesite más."

Cuidado vegetarianos y veganos: abejas, o donaciones de árboles pueden apoyar cualquier programa de animales, recaudación de fondos o gastos generales.

Además, los niños que se supone resultan beneficiados por los animales regalados pueden resultar sacados de la escuela para atender a estos animales. Algunos niños aún tienen que dormir en el establo con los animales para prevenir los robos. Por último, la mayoría de sus "amigos animales" sufrirá dolorosas muertes debido a enfermedades, carencias o la matanza.

Y finalmente, los animales distan mucho de ser felices. Muchos animales que han sido regalados sufren en confinamiento, negligencias, malnutrición, falta de protección frente al clima o las temperaturas extremas. Los animales también sufren procesos horribles de sacrificio y de transporte de largas distacias desde y hacia el lugar del receptor.

De acuerdo a Animal Nepal Founder, Lucia DeVries: "He enviado cartas a las agencias holandesas para detener este tipo de programas aún por otra razón... los animales son matados de maneras generalmente inhumanas... En Nepal, por ejemplo, hay  sólo un matadero, en la capital (Katmandú). Esto significa que virtualmente todo el ganado se mata con el frecuentemente no muy afilado cuchillo de los matarifes rurales, causando mucho sufrimiento a los animales y posiblemente al matarife. He conocido a unas cuantas personas que han perdido sus dedos mientras trataban de matar a una cabra."

8) Las organizaciones que regalan animales realizan gastos cuestionables 

Las preocupaciones sobre las prioridades y el uso apropiado de las donaciones se aplican a todas las organizaciones que regalan animales, pero Heifer International plantea preocupaciones particulares porque su presupuesto anual excede los 100 millones de dólares, y el gasto en lujos como las oficinas centrales que vemos en la foto.

En 2012, Heifer International gastó más de un millón de dólares en honorarios profesionales para la recaudación de fondos. Ese número se eleva a más de 22 millones cuando se incluyen costos de impresión, distribución, procesado y otros gastos relacionados a la recaudación de fondos. De acuerdo a la forma 990 más reciente de impuestos públicos, Heifer International gastó 22.359.441 millones de dólares sólo en recaudación de dinero.

¿Ahí es donde el dinero de los donantes está yendo realmente? ¿Está su donación pagando por esos edificios elegantes y caros catálogos brillantes que se envían a decenas de miles de personas que ni siquiera los han pedido? Como se explicó en la sección anterior, cualquier donación puede ser usada "donde se necesite más". Esto incluye el inmenso presupuesto para recaudar fondos de Heifer International.

La antigua ministra india para el bienestar social y la protección animal, Maneka Gandhi, dijo:  "Nada me irrita más que las organizaciones benéficas extranjeras que recolectan dinero y pretenden donarlo a las mujeres, niños o animales en Asia o África. Una pequeña cantidad llega al país o a la causa para la que está destinado. La mayoría de éste va a su propia "infraestructura", lo que significa renta, personal, viajes e "investigación"... Esta es una explotación cínica de los animales y de las personas pobres."

9) Las organizaciones que regalan animales plantean dificultades a los evaluadores de beneficencias 

La organización clasificadora o evaluadora de organizaciones benéficas GiveWell considera en su evaluación de Heifer International que la organización carece de suficiente transparencia y priorización de programas como para asegurar recomendaciones o financiamiento desde GiveWell. Citado desde el sitio web de GiveWell están las preocupaciones respecto a la donación/regalo de animales en general:

"Cuando se examinan las organizaciones que implementan programas de distribución de ganado, sentimos que es apropiado preguntar las siguientes cuestiones. No hemos encontrado una organización benéfica que distribuya animales que haya publicado ya sea evidencia de su impacto... o que haya respondido claramente a estas cuestiones.

  • ¿Están los animales en buen estado de salud? ¿Cumplirán las expectativas de los receptores, o morirán o producirán poco, causando potenciales malas planificaciones e inversiones deficientes?
  • Los receptores de los animales ¿tienen la habilidad, en términos de conocimientos y recursos, para cuidar bien de los animales? (Problemas similares a los de la pregunta anterior se podrían producir si no tienen la habilidad).
  • Los receptores de los animales ¿tienen la intención de hacerse cargo y cuidar de ellos? O existe alguna razón para preocuparse que los regalos de animales podrían conducir a crueldad hacia ellos?
  • Los regalos ¿se enfocan exitosamente en los necesitados dentro de la comunidad? ¿Existe riesgo de incitar envidias y/o inestabilidad económica dentro de la comunidad?
  • ¿Hay otras consecuencias de introducir grandes números de animales dentro de la comunidad?
  • Los receptores ¿podrían beneficiarse más de otro tipo de regalos, como dinero en efectivo?

10) Existen programas mejores, como los de alimentación o donación de especies 

Debido a la demanda popular, A Well Fed World creó un programa especial Plants-4-Hunger para dar una alternativa compasiva y de alta efectividad. A Well-Fed World envía el 100% de las donaciones a cuatro grupos seleccionados a mano que tienen baja sobrecarga y que tienen éxitos probados en áreas de alta necesidad. Estos proyectos de alivio del hambre proveen de asistencia inmediata y soluciones comunitarias de largo plazo para alimentar a las familias sin dañar animales.

Fuente: artículo de Dawn Moncrief  "10 Reasons To Say NO To Animal Gifting Hunger Relief Organizations", publicado en la web de Free from Harm. Traducido con el permiso de la autora por Ecosofía. Fuente imagenes: Heifer International, Oxfam, International Livestock Research Institute (ILRI), A. Davey from Where I Live Now: Pacific Northwest via Wikimedia Commons.

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