5
Mayo
2006
Energías "Alternativas": El Etanol
Por Fabiola
El agotamiento de los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas natural) que son claves en el desarrollo de la vida de nuestras sociedades, hace imperativa la investigación, fomento y uso de nuevos combustibles. Una potencial fuente de energías nuevas es la biomasa (abreviatura de masa biológica) que supone la obtención de combustible desde fuentes vivas, por ejemplo plantas, microorganismos, o incluso, estiércol (es el caso de la provincia china de Sichuán, donde se obtiene gas a partir de estiércol). Uno de estos combustibles es el etanol o alcohol etílico producido a partir de la fermentación de los azúcares que se encuentran en los productos vegetales (cereales, caña de azúcar, remolacha, maíz o trigo), el que debidamente procesado poco a poco comienza a penetrar como combustible en el mercado internacional.
El etanol es producido por la fermentación de plantas de azúcar (en países latinoamericanos) o de maíz, cebada o trigo (en EE.UU). Para su uso comercial e industrial, siempre es desnaturalizado (es decir, se le adicionan pequeñas cantidades de substancias nocivas) para evitar su mal uso como bebida alcohólica. Cuando se lo utiliza como combustible para transporte, el etanol se usa mayormente mezclado con gasolina (gasohol o E85). En este caso, no sé si se sigue considerando un combustible de biomasa, porque está mezclado con un combustible de origen fósil. De todos modos, y según la Iniciativa por el Aire Limpio en Ciudades de Latinoamérica, casi todos los vehículos existentes en el mercado tolerarían sin problemas la mezcla de gasolina o diesel con etanol, y posiblemente con ventajosos beneficios de emisiones.
